Espíritu de la Colección

Queridos Amigos,

Me encantaría que dedicaras un minuto a leer el significado y el espíritu de Orchestrale.

Cuando pensaba en el diseño, las prestaciones y el Logo de la marca de nuestras Máquinas de Café, estaba seguro de que tenían que estar dedicadas a la música.

Me encanta la música y cuando era niño tocaba el piano y la guitarra, así que dediqué la marca y nuestra colección de máquinas de café espresso a la música porque LA MÚSICA ES UN LUGAR DE CONEXIÓN COMO EL CAFÉ se está convirtiendo en todo el Mundo.

¡Esa es una de las razones por las que me ENAMORÉ del Mundo del café!

Si bien la marca y el diseño vienen de mí… antes de ser un emprendedor creativo, me considero una persona apasionada por todo tipo de expresiones humanas: sonidos, dibujos, voces, palabras, habilidad, ciencia, investigación y técnica!

El poema “espíritu de colección” que escribí se ha inspirado en el vínculo histórico e indivisible entre las grandes culturas del café y la música tanto en la tradición italiana como en todo el mundo; además mi poema quiere rendir homenaje a la música, con un homenaje especial al usuario de máquinas de café espresso: los miro como un Director de orquesta (Maestro) con sus notas de granos de café en el pentagrama de 5 líneas sobre su fondo que son las sinfonía que ha elegido!

Además, “Strumenti per l’Espresso” significa “Instrumentos para Espresso” porque nos gustaría que utilices nuestras máquinas de café como si tocara instrumentos musicales.

Espero que a todos les encante el logotipo de Orchestrale porque el sentimiento que le puse es el mismo que tenemos cuando creamos nuestras máquinas.

Marco Breda

“Detrás del timón estoy pensando en mi próxima parada, el próximo centro de servicio, la próxima pausa durante un viaje largo para tomar un café, esperanzado que éste sea elaborado en una máquina italiana para café espresso.

Con mi mente aún vagando, diviso finalmente un bar y abro la puerta de entrada para encontrarme con un murmullo que me regresa a la realidad.

Me dirijo al bar donde un pequeño grupo de personas espera en dos filas ordenadas, silencioso, casi ceremonioso, su turno.

Miro al barista y de repente, como por arte de magia, el murmullo se transforma en una ópera de sonidos orquestados, gestos, acciones, zumbidos rítmicos y rebosantes…

Estoy absorto por el ritual ejecutado por ese hombre claramente impávido de lo que sucede a sus espaldas, quien logra convertir una rutina cotidiana en una pieza de arte melódica.

La máquina para café espresso es italiana, con un diseño llamativo y partes metálicas que brillan como los instrumentos de viento pulidos. Es de alta tecnología, pero parece tener alma, y como un viejo violín, evoca los sonidos de tiempos pasados.

Nunca olvidaré ese sonido, porque hizo desaparecer el vocerío para siempre…

 

un barista apasionado… el grandioso director de orquesta,

una mezcla especial de café… la mejor composición,
una máquina Italiana para café espresso…
la mejor orquesta!”

“Detrás del timón estoy pensando en mi próxima parada, el próximo centro de servicio, la próxima pausa durante un viaje largo para tomar un café, esperanzado que éste sea elaborado en una máquina italiana para café espresso.

Con mi mente aún vagando, diviso finalmente un bar y abro la puerta de entrada para encontrarme con un murmullo que me regresa a la realidad.

Me dirijo al bar donde un pequeño grupo de personas espera en dos filas ordenadas, silencioso, casi ceremonioso, su turno.

Miro al barista y de repente, como por arte de magia, el murmullo se transforma en una ópera de sonidos orquestados, gestos, acciones, zumbidos rítmicos y rebosantes…

Estoy absorto por el ritual ejecutado por ese hombre claramente impávido de lo que sucede a sus espaldas, quien logra convertir una rutina cotidiana en una pieza de arte melódica. 

La máquina para café espresso es italiana, con un diseño llamativo y partes metálicas que brillan como los instrumentos de viento pulidos. Es de alta tecnología, pero parece tener alma, y como un viejo violín, evoca los sonidos de tiempos pasados.

Nunca olvidaré ese sonido, porque hizo desaparecer el vocerío para siempre…

un barista apasionado…

el grandioso director de orquesta,

una mezcla especial de café…

la mejor composición,

una máquina Italiana para café espresso…

la mejor orquesta!”

M. B.